Todo lo que tienes que saber sobre la deuda: definición, características y tipos de deuda

«Es mejor acostarse sin cenar que levantarse con deudas»

Benjamin Franklin

El Sr. Franklin exageró un poco en su frase, porque no queremos que nadie se acueste sin cenar. Sin embargo, tiene un punto claro y es que la deuda tiene que tomarse seriamente; debe ser respetada y comprendida, pero no temida. 

Al empezar a corregir y mejorar nuestras finanzas personales, la deuda es el principal problema que enfrentamos. Seguro has buscado alguna vez: ¿Cómo acabar con mi deuda? ¿Cómo pagar mi deuda? Pero te has puesto pensar que es difícil corregir un problema sin antes entenderlo. Por eso, antes de darte diferentes métodos de como terminar con tu deuda, empecemos por conocerla.

¿Qué es la deuda?

Quizás nunca te has puesto a pensar qué es la deuda o quizás piensas que nunca has estado endeudado. La mayoría de los hogares tienen algún tipo de deuda, de hecho en países como España hasta el 57% de los hogares están endeudados y en México hasta un  56,9%. Por eso, el concepto de la deuda es una noción muy familiar y puede aplicar a diferentes ámbitos de la vida, de hecho la practicamos a diario en situaciones cotidianas. Por ejemplo, supongamos que tienes un lápiz y te lo pido prestado; en ese momento yo adquirí una deuda contigo y hasta que no la pague devolviéndote el lápiz, estaré endeudado. 

Entonces, definamos, ¿qué es la deuda? La deuda es la obligación que adquiere una persona o empresa de devolver algo. Normalmente, se habla de dinero, pero puede ser cualquier tipo de objeto.

deuda monetaria

A partir de aquí nuestro enfoque será en las deudas monetarias adquiridas con un banco o prestamista, porque estas serán con las que más tendremos que lidiar en nuestra vida. Normalmente, cuando acudimos a estas entidades para pedir dinero prestado, es con el fin de comprar un objeto que supera nuestro poder adquisitivo actual; estas cosas pueden ser autos, inmuebles o propiedades.

Características

Es importante tener en cuenta que todas las deudas suelen tener unas características principales y seguramente descubrirás que aplican en muchas áreas que quizás no te habías imaginado:

1.Hacer un acuerdo o pacto

Para que una deuda pueda existir es necesario hacer un acuerdo, en el que algo será prestado por el prestamista o acreedor, en este caso será dinero, hacia un deudor. El deudor está en la obligación de devolver  prestamista ese dinero.

2. La deuda genera Interés

Seguramente alguna vez  te preguntaste por qué existen prestamistas y qué ganan al prestarte dinero. Lo que sucede es que el prestamista y el deudor acuerdan que éste devolverá el monto prestado y un porcentaje extra sobre el mismo. Así es como los bancos y prestamistas hacen sus ganancias en esta área.

3. Los plazos de pago

Cuándo pides dinero prestado te comprometes a devolver el dinero dentro de un rango de tiempo determinado, este tiempo se llama plazo.

4. Amortización de la deuda

Puesto que normalmente el dinero que hemos pedido prestado es mucho mayor a nuestros ingresos, la deuda se suele pagar parcialmente en numerosas cuotas, lo que se conoce como amortización.

5. Dar garantía

Dependiendo del tamaño de la deuda te solicitarán una garantía, si la deuda es pequeña, la garantía puede ser tu trabajo; si la deuda es grande puede ser un activo, una propiedad o un aval.

La mejor forma para entender esto es con un ejemplo. Supongamos que tú, prestamista, tienes 5 manzanas y yo, deudor, te las pido. Firmamos un acuerdo con las siguientes reglas: 

  1. Yo te voy a devolver 6 manzanas,  las 5 que te pedí prestadas y una más que  sería el interés. 
  2. También acordamos que te voy a devolver una manzana  por semana (amortización) durante 6 semanas (plazo).
  3. Mi garantía va a ser mi puesto de manzanas
debes cinco manzanas

¡Perfecto, Cultivadores! Ya sabemos que es una deuda y qué características suele tener. Pero al igual que hay diferentes tipos de gastos, también los hay de deudas.

Tipos de deudas

La deuda puede y debe clasificarse de diferentes formas según el motivo por el cual lo hayas solicitado.

Deudas de consumo

Las deudas de consumo son aquellas que has adquirido por el uso de tus tarjetas de crédito o un préstamo para comprar bienes que pierden valor en el tiempo y no generan ganancias. Por ejemplo: cuando compramos un auto, un viaje o un electrodoméstico; este tipo de deudas debemos controlarlas en la medida de lo posible.

Deudas de subsistencia

Las deudas de subsistencia son las más horribles, por su naturaleza y todo el impacto psicológico que traen consigo. Son las deudas producto de  un préstamo inmediato, bien sea de tu tarjeta de crédito o de un préstamo, que te viste en la necesidad de pedir porque tus ingresos no fueron suficientes para pagar tus gastos básicos, como renta o hipoteca, salud, transporte y alimentación. Estas deudas suelen aparecer tras largos periodos de desempleo o por no planificar un fondo de emergencia.

Deuda hormiga

Este es uno de los tipos de deuda que puede ser peligroso porque suelen ser pequeñas cantidades que por separado no parecen mucho, pero cuando empiezan a juntarse varias deudas hormigas se convierten en un dolor de cabeza y al final pueden significar un desembolso importante. Suelen ser préstamos no planificados. Y como dicen por ahí: “la unión hace la fuerza”. Entonces lo mejor es no dejar que se unan.

Deuda de apalancamiento

Las deudas de apalancamiento son los créditos formales que normalmente son usados para invertir en bienes e inmuebles que aumentan su valor en el tiempo y generan renta. Los solemos usar para comprar una vivienda, créditos educativos o un emprendimiento. Suelen ser consideradas deudas buenas porque cumplen un próposito que te puede crear ingresos en un futuro.

Deuda de apalancamiento

Ya sabemos que la deuda es la obligación que adquiere una persona o empresa de devolver algo, que suele tener unas características fundamentales. Más importante aún, podemos calificarlas desde deudas de consumo a deudas de apalancamiento. Esto nos traerá un gran beneficio a la hora de planificar nuestras finanzas personales, porque es importante ser capaces de evaluar qué tipo de deuda estamos asumiendo y por qué. Entonces, ya seguro te diste cuenta de que la deuda no siempre es mala pero hay que saber cuándo y por qué endeudarnos.

¿Te gustó el artículo? Entonces te invito a terminar con tus deudas: Todo lo que necesitas para terminar con tu deuda

Deja un comentario